|
|
|
|
ASPECTOS PSICOLÓGICOS EN EL PUERPERIO
Es una etapa de importantes cambios, tanto en tus relaciones de pareja como a nivel familiar, debido a la incorporación de un nuevo miembro.
En este periodo puedes manifestar cambios de humor y mayor sensibilidad.
En algunos casos aparecen una mezcla de sentimientos que conlleva una gran intensidad emocional: la alegría y satisfacción de tener entre los brazos al deseado bebé se confunde con la ansiedad y tristeza ante la gran carga física y de responsabilidad que supone.
En muchas ocasiones puedes cuestionarte tu capacidad de ser una buena madre, esto es provocado por el alto nivel de autoexigencia, queriendo que la casa esté impecable, las visitas bien atendidas y que la pareja y los otros hijos si los hay reciban las mismas atenciones que antes.
Es posible que te encuentres poco atractiva físicamente, que no hayas recuperado tu peso previo, que el abdomen esté flácido, que te aparezcan estrías, tener los pechos hinchados…. En este caso el papel de tu pareja es fundamental para aceptar estos cambios y entender que es una situación transitoria.
Alrededor del 20 % de las mujeres pueden experimentar la depresión postparto. Pueden ser muchos los factores que pueden provocarlo, entre ellos los hormonales, bioquímicos, genéticos, psicológicos y ambientales. El descenso repentino de las hormonas después del parto puede ser una de las causas. También las responsabilidades que aparecen respecto al cuidado del bebé derriban el estado de ansiedad y felicidad que traía asociado el embarazo. Los síntomas de la depresión postparto son:
Tristeza persistente - Cambios
repentinos de humor - Sentimientos de culpa
- Ataques de pánico
- Pensamientos suicidas
- Sentir que nada es divertido
- Falta de concentración
- Ansiedad
- Irritabilidad
- Problemas para dormir
- Cansancio extremo
- Trastornos en tu alimentación
- Rechazo hacia tu bebé
Para evitar esta depresión postparto, lo primero que debes hacer es serenarte y tratar de no pensar demasiado en los problemas o en el futuro del bebé. Sólo disfruta de tu hijo recién nacido y de tu tiempo libre, tratando de limitar el vuelo de ideas y ocupándote también de ti. Descansa y trata de no sobreexigirte, cuando veas que no puedes pide ayuda .
También es importante que charles mucho con tu pareja sobre tus miedos e inquietudes, dejando en claro lo que te sucede y acompañándose lo más que puedan. El podrá ayudarte y apoyarte siempre y cuando él note que tú confías en él. Hacer planes juntos sobre el cuidado del bebé y charlar sobre quién es la persona indicada para ayudarte en la casa.