Mitos sobre sexualidad

  • Introducción. Grandes mitos

MITOS EN LA SEXUALIDAD

1Como ya sabemos, la sexualidad implica mucho más que el coito, es gozar y sentir plenamente con todas las posibilidades que nos ofrece nuestro cuerpo. Cada persona (sola o en pareja) vive su propia sexualidad de modo diferente, donde no existen normas para vivirla.
No existen dos personas que tengan exactamente los mismos sentimientos e intereses sexuales.

En nuestra sociedad, a pesar de presumir sobre el sexo, creyendo que se sabe todo, sigue existiendo cierta ignorancia en cuanto a sexología. Esta ignorancia se manifiesta con la existencia de muchas creencias falsas o mitos que todavía circulan. Los mitos y falacias sexuales atentan contra la forma de vivir la sexualidad, llevándonos a creer que somos inadecuados, inadaptados o anormales, aún encontrándonos en circunstancias parecidas a las de otras personas.

Es misión imposible nombrar todos los mitos que existen sobre sexología, se podrían llenar páginas y páginas.

GRANDES MITOS

  1. Coitocentrismo:

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Se refiere a la tendencia de considerar el coito (penetración) como la práctica sexual imprescindible para lograr la satisfacción plena en la relación sexual. Por desgracia, la mayoría de los hombres centran la expresión sexual en él, en lugar de otras formas de expresarla, comprenderla y sentirla. No se consideran verdaderos hombres si no desean el coito.

El coito es un acto más y al principio es la primera piedra de un largo y costoso aprendizaje de uno de los caminos o fuente de placer. No siempre es preciso tener un coito para tener una relación satisfactoria. Son pilares fundamentales en una relación los besos, las caricias, el juego sexual, etc. Es más, toda relación que no tiene juego sexual difícilmente será una relación satisfactoria.

Toda la excitación que produce la espera, el desnudarse mutuamente y el avanzar progresivamente hacia zonas más erógenas del cuerpo, parece quedar relegada a medida que nos vamos centrando cada vez más en el coito y en el orgasmo.

  1. Genitalidad:

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Es la tendencia al uso imprescindible de los genitales durante las relaciones sexuales. Se le da mucha importancia a los genitales tanto en la forma, el tamaño, el aspecto, la estética, etc. A veces, podemos confundir o limitar nuestra sexualidad a lo genital. Creemos que sin su contacto no se alcanza una relación satisfactoria o que la relación está incompleta.

Al igual que en el coitocentrismo, se puede hablar de caricias en muchas partes del cuerpo, besos para sentir aquello que nos produzca sensaciones especiales. No hay necesariamente límites, siempre y cuando tú y tu pareja estéis de acuerdo para experimentar con nuevas formas de buscar la satisfacción sexual.

  1. Género:

Se refiere a la relación establecida social e históricamente entre los sexos en relación al poder de uno (macho) sobre el otro (hembra). Al hombre se le ha relacionado la potencia, fuerza, agresividad, impulsividad, energía, actividad, lógica y control. En cambio, a la mujer se relaciona con emociones, fragilidad, pasividad, sumisión, maternal, cuidadora, altruista, sacrificadora. No hay que olvidar que en una relación participan de una persona y, por tanto, todo lo que conlleva a ella debe ser un mutuo acuerdo, donde nadie salga perjudicado.

  1. Sexualidad instintiva:

Es la creencia que considera la sexualidad humana como algo ajeno a la educación, el aprendizaje o la modificación, por su carácter natural, animal, instintiva, etc. No hay que olvidarse que la sexualidad también se aprende.

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