Tercer trimestre de embarazo

ADAPTACIÓN AL TERCER TRIMESTRE DE GESTACIÓN

La mujer que espera un bebé no está enferma, sin embargo, con el paso de los días, en su propio cuerpo van a producirse cambios importantes. Necesita modificaciones anatómicas, fisiológicas y químicas para garantizar al futuro bebé las mejores condiciones para su desarrollo.

Los cambios suelen provocar ligeros malestares, sobre todo a lo largo del primer trimestre. Aunque cada organismo reacciona de forma diferente, en la mayoría de los casos siguen un patrón general.

Este tercer trimestre se inicia con un sentimiento de tranquilidad.

Debido a los marcados cambios físicos del embarazo en este periodo, algunas mujeres tienden a sentirse poco atractivas, patosas y empezar a preocuparse por el hecho de no gustarles a su pareja.

El deseo sexual puede disminuir. El exceso de volumen de la barriga puede influir negativamente en la pareja, que llegan a pensar que pueden dañar al niño con sus prácticas sexuales. Es importante dar una buena información que disminuyan sus temores. Es necesario hablar de forma genérica de la pareja y de las modificaciones que puede llegar a experimentar.

A veces, la vivencia de la gestación como un estado de vulnerabilidad, puede provocar una exagerada dependencia física y psíquica. Ante estas situaciones el padre puede sentirse desplazado, tomar una actitud hiperprotectora, sentir renacer dentro de él sentimientos de celos o culpa, ignorar totalmente el embarazo. Esto le puede provocar una sensación de angustia por el presente y futuro de la relación.

Las principales preocupaciones de la gestante en este momento se suelen centrar en el bienestar del hijo, los gastos de tener un hijo, la familia y el proceso de parto y alumbramiento.

1. CAMBIOS FÍSICOS EN EL TERCER TRIMESTRE:

  • Aumento de peso: de 3 a 5 Kilos
  • Aumento de las ganas de orinar: por presión uterina
  • Sensación de fatiga: por presión fetal sobre el diafragma
  • Sensación de cansancio
  • Aparición de las contracciones escasas e irregulares
  • Estrías en abdomen, senos, muslos y glúteos
  • Pigmentación de la piel
  • Secreción de calostro
  • Dolor de espalda
  • Dolor de la pelvis
  • Discreto aumento de la temperatura

2. CAMBIOS EMOCIONALES EN EL TERCER TRIMESTRE:

  • Ansiedad, sobre todo generada por la inminencia del parto. Las sesiones de preparación al parto suelen disipar temores de los futuros padres
  • Instinto de nido, se suele dar en el momento inmediatamente anterior al parto, manifestando una necesidad urgente de limpiar y realizar cambios importantes en la casa
  • Descenso de la apetencia sexual, debido sobre todo al cansancio y pesadez
  • Cambio de figura: en el embarazo no se dispone de tiempo para adaptarse al cambio de la figura y la mujer se suele sentir extraña e incluso desvinculada de su propio cuerpo.
  • Temores: puede que a la mujer le preocupe el parto, si podrá afrontar el dolor, si gritará, si necesitará episiotomía o cesárea.
  • Cambios de humor: que van desde entusiasmo hasta la depresión debido a variables valores hormonales. Es frecuente que la mujer se encuentre hipercrítica e irritable, que exagere sus reacciones ante los pequeños detalle, que se sienta insegura de sí misma y a veces experimente pánico.
  • Sentimientos encontrados, de pronto la mujer se siente entusiasmada ante la perspectiva de tener un hijo, y al momento siguiente le aterrorizan sus nuevas responsabilidades. Ser madre es una ocasión única para volver a valorar las cosas y para cambiar, pero también despierta preocupaciones y temores.
  • Sueños, son más frecuentes en el último trimestre y normalmente actúan como liberación de sus angustias, sobre todo referentes al bebé y al momento del parto.

Desde la semana 29 a la 33 los cambios más frecuentes son la fatiga, preocupación por el futuro, sueños angustiosos, hipotensiones y disminución del deseo sexual por incomodidad física.

De la semana 34 a la 38 el dolor de espalda, la impaciencia por el final del embarazo y cambios en el estado de ánimo son los cambios más habituales.

Días o horas previas al parto se suelen producir contracciones (endurecimiento de todo el útero ) mas regulares y ligero aumento de la dificultad respiratoria.

3. CUIDADOS PARA PREVENIR / ALIVIAR LAS MOLESTIAS

  • Alteración del gusto: suele ocurrir por cambios hormonales.

Cuidados:

  • Procura alejarte de los olores y alimentos que nos produzcan rechazo.

  • Calambres: por desequilibrio de minerales y por insuficiencia en la circulación periférica.

Cuidados:

  • Si es en los gemelos flexiona el pie hacia arriba.
  • Evita tacones altos.
  • Realiza estiramientos, y ejercicios en los miembros inferiores, fundamentalmente antes de acostarse.
  • Evita poner el pie de punta al levantarte o al realizar los ejercicios de estiramiento.
  • Evita permanecer sentada o parada en la misma postura durante largo periodo de tiempo.
  • Evita mantener las piernas cruzadas.
  • Realiza masajes en las piernas y baños de contraste para relajar la musculatura y activar la circulación.

  • Dolor de espalda y pelvis: por cambios en el eje corporal, distribución del peso, y por niveles elevados de progesterona.

Cuidados:

  • Mantén una posición correcta.
  • Ejercicios que refuercen la musculatura de la columna.
  • Usa un colchón firme y duro.
  • Evita zapatos de tacón altos o demasiado bajos.
  • Levanta correctamente los pesos excesivos.

  • Edema o hinchazón: Acumulación de líquidos en diferentes partes del cuerpo. El edema se produce por dificultad del retorno venoso por compresión del útero.

Cuidados:

  • Evita permanecer de pie o sentada mucho tiempo.
  • Al permanecer sentada o acostada mantén las piernas a un nivel superior a las caderas.
  • Evita mantener las piernas cruzadas.
  • Realiza baños intercalando agua fría y caliente.
  • Duerme sobre el lado izquierdo, para favorecer el retorno
  • Evita ropa comprimida en piernas y a nivel abdominal.
  • Realiza ejercicio físico de manera constante.
  • Realiza masajes en las extremidades inferiores.
  • Si el edema de manera repentina, de predominio matutino, de manera llamativa en la cara, y se asocia de otros síntomas como dolor abdominal, visión borrosa y mareos, acudir inmediatamente al médico.
  • Elimina los alimentos salados en la medida de lo posible

  • Estreñimiento: Se produce por relajación del intestino debido a las hormonas y favorecido por el consumo de hierro y calcio.

Cuidados:

  • Dieta rica en fibra.
  • En ayunas bebe uno o dos vasos de agua.
  • Ingesta abundante de líquidos.
  • Realiza de ejercicios físicos.
  • Mantén un régimen regular de evacuación intestinal.
  • No recurrir a los purgantes o laxantes. Puede resultar útil los supositorios o pequeñas lavativas (desaconsejados en hemorroides).

  • Flatulencia

Cuidados:

  • Bebe agua entre las comidas.
  • No tomes alimentos que generen gases.
  • Las bebidas calientes pueden aliviar el problema.

  • Hemorroides: compresión del retorno venoso por el útero y estreñimiento.

Cuidados:

    • Dieta rica en fibra.
    • Aumenta la ingesta de líquidos.
    • No permanezcas mucho tiempo sentado.
    • Baños con agua fría.
    • Evita alcohol y especias.
    • Aplica pomadas locales.
  • Inflamación en las encías: aumento de los estrógenos y/o enfermedad dental preexistente.

Cuidados:

    • Revisión al dentista.
    • Realiza una correcta y minuciosa higiene bucal después de cada comida.
    • Ingesta adecuada de calcio.
    • Usa cepillos de dientes de cerdas suaves o medias.
    • Evita el consumo de alimentos excesivamente calientes o fríos que pueden dañar las encías.
  • Insomnio: ansiedad, movimientos fetales y aumento del volumen del abdomen.

Cuidados:

    • Pasea después de la cena.
    • Báñate en agua templada.
    • Ropa cómoda para dormir.
  • Aumento de las secreciones vaginales: La secreción vaginal se vuelve más abundante (aunque sin mal olor ni picazón), también causada por los cambios hormonales. Esta secreción tiene un grado de acidez especial que protege a la vagina de infecciones e inflamaciones.

Cuidados:

    • Higiene adecuada.
    • Evita lavados vaginales.
    • Si existe picor o cambios en el olor y color de las secreciones acude a tu matrona.
  • Mareo: por compresión de la vena cava por el útero y disminución de la tensión arterial.

Cuidados:

    • Evita colocarte boca arriba.
    • Cuando sientas que te vas a marear ponto sobre el lado izquierdo
    • Colócate de lado con las piernas ligeramente flexionadas.
  • Reflujo: por acción relajante de las hormonas y presión del útero sobre el estómago.

Cuidados:

    • Comidas poco copiosas.
    • Duerme algo incorporada.
    • Evita alimentos fritos, grasas, alcohol y especias.
    • Evita acostarse inmediatamente después de comer.
  • Sensibilidad y tensión en el pecho: Los cambios hormonales causados por el embarazo casi siempre producen agrandamiento y sensibilidad de los senos. Las mamas adquieren mayor sensibilidad y comienzan a crecer ligeramente, la areola alrededor del pezón adquiere más pigmentación y pueden observarse los vasos sanguíneos por debajo de la piel. Son cambios normales que indican que el pecho se está preparando para la lactancia.

Cuidados:

    • Usa un sujetador que soporte el tamaño adecuado para mantener los senos cómodos y con soporte durante todo el embarazo y el posparto.
    • Se recomienda un sujetador de fibras naturales o hipoalergénicas que no apriete demasiado y que los tirantes sean regulables y que no dejen marcas en la piel.
    • Es importante hidratar la piel para evitar la aparición de estrías.
  • Sudoración

Cuidados:

    • Usa prendas de algodón.
    • Bebe abundante agua.
  • Venas varicosas: Aparecen por sobrecarga y dificultad circulatoria propia del embarazo. La obesidad y sucesivos partos aumentan su aparición .

Cuidados:

    • Evita permanecer mucho tiempo de pie o con las piernas cruzadas.
    • Usa medias elásticas.
    • Duerme con una almohada debajo de los pies.
    • Realiza ejercicio físico.
    • Aplica cremas adecuadas.

4. CUIDADOS GENERALES

  • Ducha e hidratación diaria.
  • Higiene bucal después de las comidas.
  • Evita el uso de desodorantes con alcohol y jabones excesivamente fuertes.
  • Usa ropa amplia y cómoda.
  • Usa ropa interior de algodón o fibras naturales.
  • Usa sujetadores adecuados al tamaño del pecho.
  • No uses zapatos ni excesivamente altos ni totalmente planos.
  • Evita trabajos excesivamente pesados.
  • Evita levantar pesos.
  • Adapta el deporte a la nueva situación.
  • Descanso nocturno adecuado.
  • Reposa después de las comidas.

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